Sí, ceder el asiento es una norma básica de cortesía y convivencia en el transporte público. Debes ofrecerlo a personas que puedan necesitar una atención especial, como mujeres embarazadas, personas mayores, personas con movilidad reducida, personas con discapacidad o adultos que viajen con niños pequeños en brazos.
Los autobuses de TMESA disponen de asientos reservados para estos colectivos, generalmente situados cerca de la puerta delantera e identificados con pictogramas. Estos espacios están destinados prioritariamente a quienes más los necesitan.
Aunque no se trata de una obligación sancionable, sí es una responsabilidad social que contribuye a un transporte más inclusivo, seguro y respetuoso para todos los usuarios. Esta recomendación forma parte de las normas de convivencia en el transporte público.